¿Está tu casa soñada en Menorca?

Me llamo Clarice de Bruin. Vivir en Menorca siempre fue mi sueño, y es un sueño que desde entonces he hecho realidad. Me parece una isla maravillosa y me encanta contagiar ese entusiasmo a los demás.
Creo que Menorca es un lugar maravilloso para vivir, para veranear y para invertir. Nada más llegar, notas la calma que se respira. Mires donde mires, ves con cuánto cuidado los isleños han protegido este lugar durante generaciones. Menorca es limpia y segura, aquí la naturaleza va primero, y el sol brilla casi todo el año.
Vivo en Menorca con mis dos hijas. Venimos a la isla con regularidad desde 2008 y, aunque es relativamente pequeña, hay muchísimo por descubrir: después de todos estos años todavía no lo hemos visto todo. En mi blog comparto consejos, inspiración y los rincones secretos de la isla.
Cuando imaginas una casa en las Baleares, lo primero que te viene a la cabeza quizá sea Mallorca o Ibiza. Pero ¿te has planteado alguna vez la casa de tus sueños en Menorca?
A Menorca la llamaron una vez la hermana pequeña y tranquila de Mallorca, pero esa imagen está más que desfasada. La isla ofrece una combinación poco común de calma, autenticidad y confort: hoteles con estilo, restaurantes excelentes y una gran calidad de vida, sin las aglomeraciones de otras islas.
¿Sabías que Menorca tiene más playas que Mallorca e Ibiza juntas? Desde grandes arenales hasta calas escondidas de agua cristalina, hay algo para cada uno.
Uno de los mayores atractivos de la isla es el Camí de Cavalls, un camino histórico que recorre todo el litoral de Menorca, perfecto para caminar, correr, montar a caballo o hacer bicicleta de montaña, entre playas remotas, acantilados imponentes y cuevas escondidas. Aquí puedes hacer kayak, navegar, bucear, practicar snorkel o, sencillamente, disfrutar del silencio en una playa idílica junto a un mar azul turquesa.
Cada vez más senderistas descubren Menorca en primavera y otoño. Y los viajeros que aman el bullicio de Ibiza también eligen cada vez más Menorca, un lugar para desconectar de verdad. Es precisamente esa combinación de naturaleza, calma, calidad y autenticidad lo que hace tan especial a la isla.
Quién sabe, quizá la casa de tus sueños esté en Menorca.